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¿De qué depende el precio del Petróleo?

Publicado el_
17.6.2021

Podría decirse: de la oferta y la demanda, sí, pero en últimas, la realidad de fondo, es una novela geopolítica, un gran pulso entre actores internacionales. Cada uno con sus intereses muy particulares.... y con sus mañas. Un novelón digno de un video a la Magic y acá se lo contamos.

Narración:

Cualquier persona que consume noticias, aunque sea un poquito, ha escuchado miles de reportes sobre el precio del petróleo. Que hoy subió, que ayer bajó. Y uno sabe que este dato es importante, pero no es tan claro por qué o de dónde viene. ¿Cómo se define el precio del barril?

Para organizar las cosas, primero vamos a explicar la parte económica de esta historia y luego le ponemos el componente político. Del impacto ecológico no vamos a hablar porque el punto no es si está bien o mal usar petróleo, sino entender un poco mejor esa gráfica que nos muestran a lo largo de toda la vida. 

Entonces, primera pregunta: ¿cuánto cuesta un barril de petróleo? Ojo, no cuánto vale en el mercado sino cuánto cuesta producirlo. La respuesta es... depende. Hay lugares en los que uno camina con tacones y sale un chorro negro del piso pero también hay plataformas ancladas al fondo del océano que se abastecen con barcos de carga y helicópteros y tienen tuberías submarinas para llevar el petróleo hasta el puerto más cercano. El costo de producir petróleo depende de la ubicación del yacimiento, pero también de la la tecnología que se está utilizando, de la escala de la operación, de la inversión previa para encontrarlo, del daño ambiental, de las regulaciones y el costo de la mano de obra en cada país y probablemente de muchas cosas más. 

En principio, la lógica es que primero se extrae el petróleo que es fácil de conseguir y, en la medida en que eso no es suficiente, los productores recurren a proyectos más complejos, como las perforaciones en mar abierto. Y así, para cada país existe una versión de esta misma gráfica, en donde el costo de los primeros barriles es relativamente bajo y luego va subiendo hasta que se vuelve absurda la idea de extraer más. Eso es un poco contraintuitivo porque uno está acostumbrado a que las cosas se vuelven más baratas cuando la escala de la operación es más grande, pero, de nuevo, hay lugares en donde es más costoso perforar y normalmente nadie empieza por ahí.  

Ahora, cuando uno pone en esa gráfica la línea que representa el precio del barril, queda marcado el límite de lo que es económicamente rentable en un periodo de tiempo específico. Si el precio sube, se justifican los proyectos más complejos y si el precio baja solo los pozos más rentables siguen teniendo sentido. No es que sea fácil cancelar una operación billonaria en el océano de la noche a la mañana, pero las inversiones frenan y eventualmente este tipo de proyectos desaparecen si el precio del barril no sube lo suficiente. 

También hay que tener en cuenta que, cuando los precios son altos, hay mucho dinero para invertir en nueva tecnología y eso, a la larga, puede hacer que los proyectos costosos pasen a ser más baratos. El boom del fracking nació así. Cuando el barril pasó la barrera de los cien dólares, aparecieron cada vez más proyectos de extracción con esta técnica. Luego la técnica mejoró y ahora el fracking es mucho más barato que antes porque la experiencia de perforar millones de pozos ha resultado en procesos más eficientes.

Así las cosas, aunque el petróleo es un recurso finito, algo que tardó eras geológicas en formarse, la cantidad de petróleo que podríamos extraer a veces aumenta. En parte porque se invierte mucho dinero en encontrar nuevos yacimientos, pero también porque se vuelve técnica y económicamente viable extraer petróleo de lugares que antes se habían descartado. Por lo mismo, aunque la humanidad tiende a consumir cada vez más petróleo, casi cien millones de barriles diarios, es posible que el precio del barril baje, como ha pasado en los últimos años. 

Pero entonces, aquí pasamos a los temas de política internacional porque no solo es importante saber cuánto cuesta producir petróleo, sino también quién lo está produciendo. ¿Se produce en Estados Unidos? ¿En Venezuela? ¿En Irán? ¿En Rusia? Hay muchos países que producen petróleo, incluyendo todos los que hemos mencionado, pero cuando uno o varios logran producir la mayor parte, tienen una influencia sobre los precios y también una carta potente para negociar sobre temas que nada tienen que ver con petróleo. 

El mejor ejemplo de esto ocurrió en 1973, después de la guerra del Yom Kipur. 

Yom Kipur es una fecha sagrada en el calendario judío y en 1973 fue también el día elegido por una coalición de países árabes para atacar por sorpresa a Isreal. Ese ataque tenía sus propios antecedentes y desenredar el conflicto árabe-israelí excede por mucho el alcance de este video, pero el punto es que Estados Unidos apoyó a Israel cuando salió la noticia. Enviaron un montón de armas y prometieron seguir mandando recursos. 

A manera de retaliación, los miembros árabes de la OPEP, la Organización de Países Exportadores de Petróleo, se pusieron de acuerdo en limitar su producción de petróleo para generar una escasez en el mercado y le pusieron un embargo tanto a Estados Unidos como a otros países que se habían manifestado a favor de Israel. 

Eso causó una crisis energética, en parte real y en parte amplificada por el pánico. Hubo una escasez de gasolina, racionamientos, y todavía muchos recuerdan las largas filas de carros que debían esperar durante horas para poder llenar el tanque. Ese momento marcó el rumbo de la historia. El petróleo nunca volvió a ser tan barato como antes del embargo y la relación de Estados Unidos con el Medio Oriente empeoró considerablemente. Los efectos del embargo van desde el dominio de los carros japoneses en el mercado, pasando por las riquezas (muchas veces mal usadas) de los países petroleros y la creación de cientos de plantas nucleares en todo el mundo, hasta las políticas energéticas de Estados Unidos y acaso su disposición a entrar en guerras en otros lugares del mundo. 

¿Y qué es eso de la OPEP? ¿Por qué había una Organización de Países Exportadores de Petróleo, con mayoría árabe, lista para hacer un embargo? 

Como podrán imaginar, la historia del petróleo y sus precios está íntimamente ligada con el mundo árabe. Y la OPEP es la pieza que necesitamos para armar este rompecabezas. 

Entonces, lo primero para entender a la OPEP es que no todos los países que de hecho exportan petróleo hacen parte de esa organización. Aquí en Colombia, por ejemplo, exportamos suficiente petróleo como para que nuestra moneda se devalúe si el precio del barril baja, pero aún así, no hacemos parte de la OPEP. Y si les parece que Colombia es poca cosa en el mundo del petróleo, Noruega tampoco está en la OPEP, ni Rusia. 

Es más, si se fijan, la lista de países que hacen parte de la OPEP no es una lista políticamente neutra. Esta organización nació como una especie de contrapeso ante las multinacionales petroleras, como Shell o la British Petroleum Company y por lo mismo, tiene un espíritu rebelde. 

La historia es que, después de la Segunda Guerra Mundial, la dependencia del petróleo creció muchísimo. Eso dio lugar a que no solo hubiera explotación intensa en lugares como Texas, sino que además siete multinacionales petroleras, las 7 Hermanas, fueran por el mundo negociando con países ricos en reservas. Lo normal es que esos países no tuvieran ni la tecnología ni el conocimiento para extraer petróleo entonces las multinacionales negociaban una concesión; o sea que le pagaban a los gobiernos locales a cambio de poder extraer el petróleo. 

Todo esto tenía un aire colonialista. Para los gobiernos locales era muy difícil negociar un buen trato con estas compañías y más de una vez ellas tomaron decisiones unilaterales que afectaron los ingresos por petróleo que recibía cada gobierno. Así las cosas, en 1960, Venezuela, Arabia Saudita, Irak, Irán y Kuwait se unieron para formar la OPEP, una organización que les permitía una mejor posición de negociación ante las multinacionales petroleras. 

Inicialmente, el punto que había que negociar era el pago que recibían los gobiernos de parte de las multinacionales, pero con el tiempo cada país fue nacionalizando sus propias reservas y la discusión se volcó hacia el tema de la producción. 

Desde hace muchos años, la OPEP se reúne principalmente para negociar la cantidad de petróleo que cada país miembro va a producir. ¿Y esto por qué es importante? Porque el precio del petróleo se define por oferta y demanda y quien controla la oferta puede influir en el precio. De nuevo, si hay mucho petróleo en el mercado los precios bajan y si hay muy poquito los precios suben. En la medida en que la OPEP controla un gran porcentaje de las reservas mundiales ellos pueden lograr ese efecto de forma más o menos intencional. Cuando quieren que el negocio sea más rentable, limitan la producción esperando que los precios suban. Y cuando quieren eliminar a otros competidores, inundan el mercado para que los precios bajen y los demás se quiebren. 

Mejor dicho, la OPEP es un cartel y ni siquiera tratan de disimularlo. Que varios productores se pongan de acuerdo para limitar la oferta de un producto es el tipo de prácticas que están prohibidas al interior de un país, pero en el contexto internacional no hay una autoridad que esté por encima de todos. Y no olvidemos que el petróleo es la principal fuente de energía del mundo industrial, lo que le da a la OPEP una especie de inmunidad ante posibles sanciones. 

Ahora bien, aunque la OPEP parece una organización muy poderosa, la verdad es que son pocas las veces en que han podido actuar de forma decisiva. Actualmente controlan el 40% de las reservas mundiales y su influencia es menos pronunciada que en las épocas en las que controlaban el 80% de las reservas. Si ellos limitan su producción, otros países pueden reaccionar produciendo más petróleo. Pero incluso en las décadas en las que la OPEP dominaba casi todo el mercado, es difícil que todos los países miembros se pongan de acuerdo porque existe una tensión interna. Para cada país lo ideal sería que los demás limiten su producción, de manera que los precios suban pero que la producción local siga siendo alta. Por ejemplo, en repetidas ocasiones Irán incumplió sus compromisos con la OPEP y en el momento en que un país incumple, todos los demás hacen lo mismo. La guerra del Yom Kipur y el apoyo de Estados Unidos a Israel son el tipo de acontecimientos que pueden generar unión al interior de la OPEP, pero eso no pasa todos los días.  

Entonces, ahora sí tenemos un panorama un poco más completo. ¿De qué depende el precio del barril? En principio, de oferta y demanda. Pero eso quiere decir que la gráfica sube y baja como respuesta a fenómenos muy distintos. A veces el factor decisivo es una nueva tecnología, a veces es una guerra, a veces son tensiones políticas, a veces son pandemias. El punto es que, sea cual sea la historia que nos contamos hoy para explicar los saltos y las caídas del barril, todas estas cosas están ocurriendo al mismo tiempo. 

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